Causas de los vértigos y consejos para su prevención

Los vértigos son una sensación ilusoria o alucinación de movimiento ya sea de nosotros mismos o de los objetos que nos rodean, que va acompañada en muchas ocasiones de sudoración, náuseas y vómitos, y aunque algunas patologías pueden o no provocarlos en algún momento de su evolución, existen enfermedades del oído interno que lo tienen como síntoma principal.

Este es el caso de la enfermedad de Ménière, una enfermedad crónica del oído interno producida por un “hidrops endolinfático”, es decir, por un exceso de endolinfa, que es el líquido que rellena las cavidades del laberinto membranoso del oído interno. Junto al vértigo recurrente, de días de duración, con náuseas y vómitos, otros síntomas de esta patología son la hipoacusia o pérdida auditiva de tipo perceptivo o neurosensorial fluctuante, que empeora en las crisis de vértigo, y los acúfenos, que son casi constantes y aumentan cuando va a aparecer una crisis.

Vértigo paroxístico benigno y neuronitis vestibular

Como su propio nombre indica, el vértigo es también el síntoma principal del vértigo paroxístico benigno (VPPB), una enfermedad del oído interno que se define por la aparición de crisis de vértigo de escasa duración desencadenadas por un cambio de posición. No suelen durar mucho y desaparecen ya sea espontáneamente o debido a la modificación de la postura por parte de quien lo padece.

La mayoría de expertos coinciden en afirmar que el VPPB es la causa más frecuente del vértigo. De hecho, representa el 35% de los vértigos de origen periférico, una cifra que asciende hasta el 50% si se tienen en cuenta las personas mayores de 60 años. 

La neuronitis vestibular es otra de las enfermedades que tiene al vértigo como uno de sus principales síntomas. Se caracteriza por una crisis intensa y súbita de vértigo rotatorio, con grandes manifestaciones vegetativas y sin alteración de la audición ni acúfenos. Se produce por unfracaso súbito y completo de las funciones del laberinto posterior y, a pesar de que se desconoce su origen, la teoría más aceptada es que se desencadena a raíz de una infección por un virus.

 

Cómo prevenir los vértigos

Para disfrutar de una vida sin vértigos periféricos, se aconseja:

  • Evitar la aparición de otitis o tapones de cerumen, manteniendo las orejas limpias y secas y protegiéndonos del frío y las corrientes de aire.
  • Someterse periódicamente a una revisión auditiva e incluso ocular.
  • Apostar por una alimentación sana y evitar el tabaco y la cafeína.
  • Mantener una buena postura corporal, evitando bajar la cabeza más allá de los hombros, estirar el cuello hacia arriba o realizar giros bruscos.
  • Disminuir el consumo de los medicamentos ototóxicos, entre los que se encuentra el ácido acetilsalicílico, ciertos fármacos diuréticos y algunos antiinflamatorios y antibióticos.
Fuente: www.audioprotesistas.org/