La pérdida auditiva en España, en personas mayores de 70 años, afecta a más del 65%

En España, la pérdida auditiva afecta a más del 65% de la población mayor de 70 años. Aunque las investigaciones reflejan que la pérdida auditiva está relacionada con deterioro cognitivo, aislamiento social, demencia y un incremento del riesgo de caídas graves, las últimas investigaciones muestra que más de 97% de este colectivo no ha recibido nunca tratamiento. 

“Muchas personas asumen que la pérdida auditiva es una consecuencia inevitable del hecho de hacerse mayor. Sin embargo, sus síntomas y lo que es más importante, sus consecuencias no deberían pasar por alto y deberían animar a todas las personas que se encuentran en esta situación a acudir a un especialista para tomar medias que pueden mejorar mucho su día a día”, explica Julio Rodrigo, doctor y director general de MED-EL España.

Desde 2010, en Europa la prevalencia de la pérdida auditiva entre las personas mayores de 65 años ha aumentado más de un 18%[5], mientras la Organización Mundial de la Salud estima que aumentará hasta el 50% en 2020.

Sin embargo, este aumento en la prevalencia de pérdida auditiva no ha supuesto un aumento equivalente en el número de personas que buscan tratamiento, lo que significa que queda mucho por hacer para animar a las personas que muestran síntomas a visitar a su especialista. En la actualidad, existe un gran número de soluciones auditivas, como los sistemas implantables que pueden ser utilizados en cualquier grupo de edad.

“Sabemos que la pérdida auditiva puede tener un gran impacto en la vida de la gente, no solo a nivel de la audición, sino también en otros aspectos que afectan mucho más a su indepenciencia, a su integración social e incluso, a la prevención de algunas enfermedades”, sostiene Julio Rodrigo. “A pesar de esto, es preocupante que el número de personas que buscan ayuda sigue siendo muy bajo. Por eso, este año, en el Día Internacional de las Personas Mayores, queremos invitar a todas las personas a que animen a sus familiares y amigos que muestren síntomas a visitar a su médico”, puntualiza Julio Rodrigo.

El impacto de la pérdida auditiva va más allá de las limitaciones individuales para comunicarse. También puede afectar a la educación, al bienestar social, el sustento y la independencia económica. Nuevas investigaciones también la vinculan con diversos problemas de salud como depresión, demencia o deterioro cognitivo. El impacto económico y social es tan significativo que la OMS ha estimado un coste mundial subyacente anual relacionado con la pérdida auditiva de entre 750–790 mil millones de dólares. 

Fuente: MED-EL