Los audífonos, alternativa para las sorderas de un solo oído

Articulo El Peródico
Reportaje a los directores de RV ALFA Barcelona
7 DE ABRIL DEL 2015

 

Los dispositivos de tipo Cros mejoran la calidad auditiva y la información que recibe el paciente

Entre uno y dos millones de personas, dependiendo del estudio, se ven afectadas en España por una pérdida de audición y buena parte son susceptibles de beneficiarse del uso de audífonos, pequeños dispositivos electrónicos que se colocan en la oreja y amplifican el sonido. Sin embargo, el grado de penetración se sitúa muy por debajo de la media europea y, según datos de los fabricantes, apenas los llevan el 8% de quienes sufren sordera en cualquiera de sus grados. «La brecha es enorme», resume Albert Martín, codirector del centro de audiología RV Alfa de Barcelona.

Una de los ejemplos con mayor margen de mejora, según Martín, es el de quien sufre una sordera grave en solo uno de los oídos, la llamada hipoacusia unilateral. «Hay muchas personas que mantienen un oído es buen estado y que podrían mejorar mucho su audición, pero son reacias a colocarse un audífono o ni se lo plantean», dice. «¿Acaso la gente con un par de dioptrías en la vista no se pone gafas?» –se pregunta el especialista–.

Aquí, aunque se hayan perdido 30 decibelios, siguen igual porque van tirando. El problema es que poca gente pide ayuda porque socialmente no está bien visto. Y eso que los aparatos son cada vez más pequeños y más ligeros».

Guillermina Achleitner, codirectora de RV Alfa, explica que las personas que solo oyen por un oído tienen grandes dificultades en ambientes congestionados. «Cuando hay reuniones con ruido de fondo –pone como ejemplo la especialista–, los afectados no son capaces de localizar de dónde proceden las voces. Piensan que toda la información lesviene del lado que oye y ello les crea una gran confusión». Lo que hacen los audífonos dobles o Cros, como los de la empresa Phonak, es enviar la señal de audio de un oído al otro.

«El micrófono del audífono transmisor, situado en el oído con pérdida, capta el sonido procedente de ese lado de la cabeza y lo envía al audífono receptor del oído bueno para que lo escuche», ilustra Achleitner. El envío es mediante radiofrecuencias. Hay también una variante del audífono, llamado BiCros, para casos en el que el paciente tiene asimismo una pérdida importante en el oído bueno. Aquí, el envío es similar, pero cuando la señal llega al oído funcional se amplifica para que el usuario pueda escucharla de manera más eficaz. El especialista puede programar el audífono en función del grado de pérdida de audición.

La sordera es una patología más frecuente de lo que se cree y que no se circunscribe a personas mayores, prosigue Achleitner. «De hecho, a muchos niños les ponemos audífonos en casos de pérdidas débiles porque están en proceso de aprendizaje y es fundamental que la información les llegue perfecta». En el caso de las sorderas de un solo oído, los orígenes son muy variados, incluyen causas congénitas, ictus, infecciones del oído interno…

Los aparatos envían información de un oído al otro mediante radiofrecuencias. Son cada vez más ligeros y de tamaño más pequeño

PERMANENTES / En los sistemas dobles, el receptor reenvía constantemente la señal al otro oído. Hawa Jawo, una joven licenciada en Filología Inglesa que es tratada en el centro RV Alfa, comenta que vive con los audífonos de forma permanente salvo para dormir y ducharse. A no ser que surjan problemas, los pacientes solo han de acudir al especialista una vez cada seis meses. «La información del paciente la guardamos en el sistema y no hace falta mandarlos al fabricante para ajustarlos», insiste Martín.

El sistema doble también es un paso hacia la estereofonía. «Localizar exactamente de dónde viene el sonido es complicado, pero antes era imposible. Confío en mejorar el dominio con el tiempo», resume Hawa, a quien se le colocó un audífono Bi-Cros el año pasado. La joven dice como ejemplo que ha notado grandes mejoras a la hora de conducir: «Tengo más claro cuando oigo un claxon. Ahora estoy más alerta».

Los audífonos, además, cuentan con accesorios que permiten acoplarlos al teléfono móvil y a la televisión. Los audífonos pueden costar más de 1.500 euros, pero Martín comenta que duran al menos cinco años. «No es que a los cinco años ya no sirvan, ni mucho menos, sino que la tecnología avanza tan rápido que la gente los va cambiando cuando surgen modelos más modernos».

Antonio MADRIDEJOS

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